Venezuela es el país del mundo con el período más largo sin aumento salarial que se acople realmente al decaído y empobrecido presupuesto familiar mensual

Salarios de miseria han destruído el presupuesto familiar, y agotado las esperanzas de vida de millones de venezolanos, ocasionando la migración más alta en la historia de Venezuela en todos los tiempos.

Reportaje Especial | Venprensa

Editorial Venprensa

Venezuela ostenta hoy un récord silencioso y devastador: es el país del mundo con el período más largo sin un aumento salarial real que se ajuste al deteriorado presupuesto familiar mensual. Desde marzo de 2022, el salario mínimo y la pensión permanecen “anclados” en 130 bolívares mensuales, una cifra que al tipo de cambio actual representa apenas 37 centavos de dólar, insuficiente incluso para cubrir una fracción mínima de las necesidades básicas.

Así lo denuncian de forma reiterada la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Federación de Maestros y Profesores, la Federación Médica Venezolana, así como organizaciones de jubilados y pensionados, quienes coinciden en que la política salarial vigente ha empujado a millones de venezolanos a una situación descrita como “Miseria y desestabilización económica”.


Un salario que dejó de ser salario

En términos económicos y sociales, el ingreso mínimo en Venezuela perdió su función esencial: ya no garantiza alimentación, salud ni transporte.
Mientras la inflación acumulada, el aumento del costo de los alimentos, medicamentos y servicios básicos continúan en ascenso, los ingresos permanecen congelados, sin mecanismos de indexación ni ajustes progresivos.

La CTV ha advertido que ni los incesantes reclamos de los trabajadores, ni las múltiples mesas técnicas, ni los pronunciamientos internacionales han logrado revertir esta política, que afecta de forma directa a empleados públicos, maestros, médicos, obreros, pensionados y jubilados.


¿Cómo sobrevive la tercera edad con una miserable pensión que no alcanza ni para comprar sus medicinas?

Para los adultos mayores, la situación es crítica. Con pensiones que no alcanzan ni para adquirir un analgésico básico, la tercera edad depende casi por completo de remesas, ayudas familiares, donaciones o asistencia comunitaria.

Organizaciones de jubilados alertan sobre un aumento sostenido de casos de:

El envejecimiento en Venezuela ocurre hoy sin protección social real, en un contexto donde la pensión dejó de ser una garantía y se convirtió en una cifra simbólica sin poder adquisitivo- Imágen Venprensa

.


¿Pueden maestros y profesores continuar impartiendo educación de primera en medio de carencias, hambre y necesidades?

El sector educativo es uno de los más golpeados. La Federación de Maestros y Profesores ha advertido que miles de docentes han abandonado las aulas por la imposibilidad de subsistir con sus ingresos.

Quienes permanecen activos lo hacen en condiciones extremas:

Esta precarización salarial impacta directamente en la calidad educativa, comprometiendo el futuro de generaciones completas de estudiantes venezolanos.


El sector salud: médicos trabajando en emergencia permanente

La Federación Médica Venezolana ha denunciado que el salario de médicos y personal sanitario no guarda ninguna relación con la responsabilidad ni el riesgo de su labor.
Muchos profesionales trabajan sin poder cubrir transporte, alimentación ni insumos básicos, lo que ha generado:

La salud pública se sostiene, en gran medida, por vocación y sacrificio, no por condiciones laborales dignas.


Venezuela frente al mundo: un caso sin precedentes

De acuerdo con análisis laborales regionales y referencias de la OIT, no existe actualmente otro país con un período tan prolongado sin ajustes salariales reales, especialmente en un contexto de inflación acumulada y dolarización informal de la economía.

ARCHIVO VOA- Una manifestante sostiene un cartel en una protesta de maestros, trabajadores de la salud, jubilados y empleados públicos contra el gobierno del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en Caracas, Venezuela, el 23 de agosto de 2022. REUTERS/Leonardo Fernández Viloria

Este fenómeno convierte a Venezuela en un caso atípico y alarmante, donde el salario mínimo dejó de cumplir cualquier función de referencia económica.


Miseria estructural y desestabilización familiar

La consecuencia directa de esta política salarial es una crisis social profunda:

Una mujer con contenedores de plástico que llena de agua diariamente en un sistema de tuberías comunitario en el vecindario de pocos recursos del Petare en Caracas, Venezuela, el 12 de mayo de 2023.

Las organizaciones sindicales coinciden en que la recuperación económica es inviable sin una política salarial seria, indexada y orientada a proteger el poder adquisitivo real.


Un reclamo que sigue sin respuesta

A casi tres años del último ajuste, el silencio oficial frente al colapso salarial sigue marcando el día a día de millones de venezolanos.
El reclamo es claro: salarios y pensiones que permitan vivir, no sobrevivir.

ARCHIVO VOA – Personas mayores se dirigen a un comedor de beneficencia para recibir una comida gratis que se ofrece dos veces por semana en el barrio La Vega de Caracas, Venezuela. (Foto AP/Ariana Cubillos)

Mientras tanto, Venezuela continúa acumulando un récord que ningún país debería ostentar. Montaje Edición y Redacción; #SNNV – #20Ene  #VenprensaInforma #VenprensaLaCostaInforma

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